La alimentación de los niños: ¿Cómo enseñarles buenos hábitos?

Los hábitos alimenticios que les ayudemos a formar a los niños en el presente pueden encaminarlos hacia decisiones más saludables en el resto de su vida.

Una buena alimentación nos proporciona los nutrientes para el buen funcionamiento del organismo, nos ayuda a tener la energía necesaria para realizar las actividades diarias y nos permite mantenernos sanos.

 

Para los niños, alimentarse bien, es básico en su crecimiento. Un niño mal alimentado durante los primeros años de su vida, puede tener problemas para aprender, comunicarse, pensar, socializar y adaptarse. Es decir, la alimentación es la base necesaria para el buen desarrollo físico, mental y social de los niños.

La buena alimentación y la salud están directamente conectadas. Por ello es de mucha importancia que enseñemos a los niños a comer de una manera sana y equilibrada, los hábitos que les inculquemos desde pequeños, los acompañaran durante toda la vida.

Las cinco mejores estrategias, para formar buenos hábitos alimenticios, son:

1. Establecer un horario regular para las comidas
Los niños pequeños necesitan tres comidas formales más una o dos refacciones. Las comidas deben tratar de hacerse en familia. Comer en familia es una costumbre agradable para los padres y sus hijos. No siempre es posible por los horarios de las escuelas y los trabajos, pero por lo menos debemos tratar de reunirnos los fines de semana. Las comidas en familia ofrecen la oportunidad de introducir al niño nuevos alimentos, además de compartir y disfrutar todos juntos.

2. Servir una variedad de alimentos y meriendas saludables
Para crecer y ser saludables los niños necesitan comer diferentes alimentos cada día. Escojamos alimentos de los cinco grupos de la pirámide alimenticia. Cada grupo proporciona algunas de las sustancias nutritivas y la energía que los niños necesitan.

Es recomendable servir porciones pequeñas a los niños de corta edad, sobre todo si les está ofreciendo algún alimento nuevo. Muchas veces los niños quieren comer el mismo todo el tiempo. Usualmente esta “manía por un alimento” se da por períodos cortos, si se trata de un alimento saludable, se puede permitir que el niño lo siga comiendo hasta que se le pase la manía. También es normal que los niños pqueños coman un día más que otro, su apetito depende de su crecimiento y el nivel de actividad. Si consideramos que están comiendo muy poco o demasiado, es bueno consultarlo con el pediatra.

Algunas sugerencias:
• Incluir frutas y vegetales en la rutina diaria.
• Facilitar las opciones para que los niños escojan meriendas saludables, mantienendo a mano frutas y vegetales listos para comer.
• Otros bocadillos saludables: yogur, la manzana cortada en cuadritos con limón, coctel de frutas o galletas integrales con queso.
• Servir carnes desgrasadas y otras buenas fuentes de proteína (huevos y nueces).
• Comprar pan integral y cereales, para que el niño ingiera más fibra.
• Limitar el consumo de la grasa, evitando comer comidas fritas y cocinando los alimentos en el horno, asándolos en la parrilla o cocinados al vapor.
• Limitar la “comida rápida” y las refacciones poco nutritivas, tampoco es bueno eliminarlos por completo, para que los niños no se sientan privados de ellos.
• Limitar las bebidas dulces como gasesosas, mantener bebidas naturales, leche con sabores y agua pura.

3. Dar buen ejemplo teniendo una dieta nutritiva
No hay mejor manera de enseñar que con el ejemplo. Disfrutemos las comidas con los niños. Ellos aprenderán de nosotros cómo y qué comer. Otra manera de dar un buen ejemplo es limitando el tamaño de las porciones y evitando comer demasiado. Los padres que siempre están a dieta o quejándose de sus cuerpos pueden transmitir sentimientos negativos en los niños. Tratemos de mantener una actitud positiva con relación a la comida.

4. Evitar las peleas sobre los alimentos
Debemos tener mucho cuidado de no volver la hora de la comida en una ocasión para entrar en conflictos desagradables. Muchas veces caemos en hacer pactos o promesas a los niños a cambio que consuman alimentos saludables. Una mejor estrategia es permitir que ellos tengan cierto control sobre lo que consumen, pero limitando el tipo de alimentos que tenemos en casa. Podemos darles “opciones” sanas y la libertad de elegir.

Algunos consejos:
• Establecer horarios para comidas y refacciones: A los niños les gusta las rutina.
• No forzarlos a comer toda la comida en el plato. Eso les enseña a seguir comiendo aunque se sientan satisfechos.
• No sobornar o recompensar a los niños con comida. Evitemos usar los postres como recompensa por haber comido todo.

5. Involucrar a los niños en el proceso de preparación de los alimentos
Es divertido dejar participar a los niños en la selección, compra y preparación de los alimentos. En la cocina, podemos darles tareas apropiadas para su edad y al final de la comida, nunca olvidemos alabar al “ayudante del cocinero”.


www.guiainfantil.com
www.alimentacion-sana.com.ar
www.kidshealth.org

 

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